Reconectar a través de la memoria
Tres gestos para sanar un vacío urbano
Esta semana nos enfocamos en la búsqueda de nuestro gesto arquitectónico a través de ejercicios volumétricos, con miras a la entrega de la próxima semana. El día lunes, cada integrante del taller presentó tres propuestas formales acompañadas de la problemática, el objetivo, el carácter inicial y el rol definido para su terreno.
En mi caso, seleccioné el terreno donde actualmente se encuentra un colegio abandonado, rodeado por antiguas fábricas también en desuso. Este sector, con evidentes signos de abandono, ha generado un vacío urbano que no solo afecta la imagen del lugar, sino que también ha provocado la pérdida de conectividad peatonal entre las poblaciones Aurora de Chile y Pedro de Valdivia. Esta desconexión ha incrementado la inseguridad vial y ha privado a la comunidad de un espacio de encuentro y cohesión social.
Desde esta problemática y con base en el análisis territorial realizado previamente, el objetivo de mi proyecto es revitalizar este vacío urbano y transformarlo en un espacio público activo: un pulmón verde que actúe como extensión del Parque Ecuador, aprovechando la topografía del lugar. Se propone también la creación de una nueva vía peatonal que atraviese la calle Esmeralda, recuperando un eje histórico de conexión y brindando un espacio de respiro frente al hacinamiento y la alta densidad habitacional del entorno.
El proyecto se materializa en un Museo-Taller, una infraestructura cultural que busca reconectar a la comunidad con su historia industrial y con oficios tradicionales que hoy tienden a desaparecer. El programa arquitectónico contempla:
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Servicios (baños, cocina-comedor)
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Administración (oficinas, recepción, archivo, etc.)
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Talleres con maquinaria
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Talleres generales
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Almacenes
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Salas de exhibición temporal
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Salas de exhibición permanente
Soluciones propuestas:
Solución 1:
Se propone un paso peatonal bajo la calle Esmeralda, aprovechando la diferencia de cotas entre la vía y el terreno. Además, parte del museo, especialmente las salas de exhibición permanente, se plantean soterradas para integrarse mejor al paisaje y reducir el impacto visual del volumen frente a la calle.
Solución 2:
Se plantea un paso a través de la cubierta del proyecto, complementado con escaleras que facilitan el acceso desde distintos puntos del entorno. Para mejorar la seguridad vial, se incorpora un cruce peatonal con temporizador. Al igual que en la solución anterior, se soterran las salas de exhibición permanente.
Solución 3:
Esta alternativa combina ambas estrategias anteriores: paso bajo la calle y acceso a través de la cubierta, sumado a cruces peatonales con semáforo temporizado en el lugar de las antiguas pasarelas. Las áreas de exhibición permanente también se proyectan parcialmente enterradas.
Próximo paso:
Este lunes debemos llevar una simulación de la entrega final, la cual se realizará el jueves. Este ensayo será clave para afinar la presentación del gesto, los planos volumétricos y los conceptos fundamentales del proyecto.
Reflexión final
Esta experiencia hace pensar en cómo la arquitectura no solo responde a necesidades funcionales, sino que puede actuar como un puente entre pasado y presente, entre barrios desconectados y memorias olvidadas. A veces, un gesto arquitectónico no busca imponerse, sino suturar, reconectar y dar espacio a nuevas formas de habitar lo común.
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